Siete meses antes del nacimiento.
Cuánta felicidad me tenías reservada para este día, Señor. Por la tarde llegaron mi padre, mi hermana y mi prima Imelda, con gran interés escuché por primera vez a un padre haciéndome recomendaciones para el cuidado que debo tener por el bienestar de mi hijo, y además relató, con una gran preocupación, la pena que tiene por mi hermana que ya tiene un novio que no le conviene, y me pidió hablara con ella para convencerla de dejarlo, lo cual hice, pero todo pareced inutil, ya que está encaprichada con él. También supe que mis hermanos están muy contentos por la noticia de la llegada de mi hijo y hasta hacen proyectos para hacerle regalos cuando nazca, mi mamacita me regaló un jueguito de cobijita, chambrita, gorrito, zapatitos y pantaloncito pra cuando venga el pequeño, y me da gran alegría al observar que ellos también sienten felicidad al saber de su futura llegada y por todas esas demostraciones te doy infinitas gracias Dios bendito.