31 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

No sé cómo agradecer tu compañía a los de esta casa el día de hoy, Señor, ya que todo salió muy bien, y aunque vi a mi madre llorar por no estar con todos mis hermanos, la mayor parte del tiempo la observamos contenta. Vinieron a acompañarla los padres de mi esposo, mis cuñados, el Sr. Enrique Araiza y familia, Jorge y Olivia, Javier y Martha, y observé cordialidad entre todos.

30 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Gracias, Padre mío, por traer con bien a mis padres, mi hermana, mi cuñado, mis suegros y mis cuñadas. Sólo una preocupación me asalta al pensar que pueda pasar algo desagradable mañana, y es debido a la desagradable situación del día 20 de abril; pero te ruego, Señor, permite que todo salga bien.

26 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Dios Mío, me siento tan mal que ni siquiera acostada me siento tranquila, y en medio de mi malestar surge una alegría que me dice que este sufrimiento es por algo sublime y hermoso. También estoy preocupada por ver cómo me ayuda mi hermana, y más al saber que no quisiera moverme por lo mal que me siento.

25 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Hoy fuimos a Irapuato a dejar en la terminal a mi papá, después fuimos con la señora Trini Arenas y me recetó Arliflav con vitamina K y Caposten cada ocho días por los problemas que he tenido, después fuimos a comer mariscos y más tarde a Comercial Mexicana.

24 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Con mucho trabajo logré que mi padre se aceptara quedarse hoy también con nosotros, se negaba a hacerlo porque todavía iría a Michoacán.

Por la mañana fuimos a misa y por la noche estuvimos muy contentos.

Nena* hoy no pudo ver a su novio porque no quería que la descubrieran mi papá y mis hermanas.

*Nena es hermana de mamá.

23 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Cuánta felicidad me tenías reservada para este día, Señor. Por la tarde llegaron mi padre, mi hermana y mi prima Imelda, con gran interés escuché por primera vez a un padre haciéndome recomendaciones para el cuidado que debo tener por el bienestar de mi hijo, y además relató, con una gran preocupación, la pena que tiene por mi hermana que ya tiene un novio que no le conviene, y me pidió hablara con ella para convencerla de dejarlo, lo cual hice, pero todo pareced inutil, ya que está encaprichada con él. También supe que mis hermanos están muy contentos por la noticia de la llegada de mi hijo y hasta hacen proyectos para hacerle regalos cuando nazca, mi mamacita me regaló un jueguito de cobijita, chambrita, gorrito, zapatitos y pantaloncito pra cuando venga el pequeño, y me da gran alegría al observar que ellos también sienten felicidad al saber de su futura llegada y por todas esas demostraciones te doy infinitas gracias Dios bendito.

22 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Hoy se fueron los familiares de Jacobo y a pesar de todas las prisas y preocupaciones por atenderlos bien, queda en mí una gran satisfacción de que hayan venido. Además de que los extraño, mi corazón experimenta alegría hasta cuando me siento tan mal a consecuencia de la espera de mi hijo; me parece algo muy bello y hermoso al pensar en la causa de este malestar. Te pido, Señor, déjame así, deja demostrarte que desde ahora sabré aceptar cualquier molestia o dolor, en mi cuerpo y mi alma, por mi hijo.

21 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Es increíble que alguien a quien se le ha tratado sólo en contadas ocasiones tenga un buen deseo y muestre tanta alegría ante nuestra felicidad como sucedió hoy con Josefina de Specia hacia nosotros. No te imaginas Señor, cuánto más júbilo hay en mi corazón al encontrar que en este mundo todavía hay gente buena y sin envidias.

También me siento triste por la triste historia relatada por la señora Virginia de Fascinetto. Comprendo que puede quedar algo de culpa en ella, pero dudo de ello al observar en su llanto toda la amargura que ha habido en su alma. Dios mío, ¿por qué permites que escuche historias tan tristes como la de hoy? Por ello, Dios mío, he descubierto que es quizá un don maravilloso el que me brindas para que con tu ayuda divina lleve un poco de consuelo a quien se acerca a mí.

20 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Hoy nuevamente te acordaste de mí, Señor, enviaste a mi corazón una prueba más. Sé que mi hijo está en peligro, y lo acepto, porque sé que tú me ayudarás a librarlo, sólo me siento triste al pensar que si en dos meses, tres ocasiones ha ocurrido lo de hoy, qué será después. Es por eso que te recuerdo: que sean todas las puebas que jamás hayas impuesto a nadie, pero ayúdame a pasarlas sin quejarme jamás por ello, porque desde el principio te pedí todo el sufrimiento y dolor que soportara mi cuerpo, pero que mi hijo viniera al mundo.

19 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Es el martirio más grande el que estoy sufriendo físicamente desde hace mucho tiempo, siento que la cabeza me estalla, que no soporto siquiera sostenerme, que la respiración me falla, y todo fue a consecuencia de una visita inesperada y desperté tan sobresaltada y me impresioné tanto que fue lo que ocasionó lo que ahora siento.

17 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Hace tiempo mi esposo y yo conocimos a los esposos Sr. Enrique Araiza y Sra. Rosa Ma. Aguilera de A. y hasta hoy temprano tuvimos oportunidad de ser invitados a su casa y lo que más me impresionó de esa visita fue la espontaneidad y sinceridad al ofrecernos su amistad sin conocernos aún lo suficiente, lo cual me pareció maravilloso, y presiento, Señor, que será de mucho bien para nosotros, ya que siempre necesitamos de la amistad de las personas y qué mejor que la primera impresión que dejaron ellos en mí sea tan positiva.

16 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

¿Por qué no se tiene siempre la buena disposición para sentirnos felicies y dispuestos a hacerlo sentir a la persona amada? Ojalá, Señor, que siempre sea como hoy. Hace tanto tiempo que no sentía esta seguridad en mí, y hoy por primera vez, quizá desde que nos casamos, me siento amada por mi esposo. Ayúdame Señor a hacerlo también a él feliz.

15 de agosto de 1975

Siete meses antes del nacimiento.

Hoy permitiste Señor que hicieran una observación debido a mi estado y comprendo que debo mejorar en todos los aspectos, sobre todo en el personal. Debido al problema tan grande que tuve ayer, el día de hoy fue excesivamente cansado y agobiador, por lo que ni siquiera sentí deseo de arreglarme como ha ocurrido otras veces y fue José quien me dijo que no fuera a pensar mal de él pero que se preocupaba de verme así, que ha observado que ya no soy la misma, y que ahora estoy muy delgada y pálida, por lo que debo poner todo lo que está de mi parte para sobreponerme a todas las adversidades que mi estado origine.