30 de septiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Hoy vinieron las hijas de doña Isabel Osti y sé que si hubieran venido solas no habría sentido tanta pena que me hayan encontrado acostada, pero cuando observé que las acompañaba esa muchacha tan bonita y tan bien arreglada me sentí muy mal. Su trato me pareció amable y sincero, pero sólo tú sabes Señor que muchas veces juzgamos a las personas de una o de otra manera sin acertar a lo que en realidad son, ya que muchas veces detrás de una cara aparentemente sincera y noble, se esconde la perversidad, y por el contrario, cuando vemos un rostro duro y severo nos imaginamos de igual manera sus actos, siendo muchas de las veces una simple máscara que esconde mucho de nobleza y amor que ha sido frustrado la mayoría de las veces por el sufrimiento. Por eso te ruego no permitas jamás que juzgue a nadie por sus apariencias.

Hace un momento llegó mi esposo de hablar por teléfono con mi hermana Estela y mi cuñado, y como era de esperar, me siento feliz de saber que ella y su niño están bien, síguelos cuidando Padre mío, ayúdalos.

7 de setiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Me siento contrariadísima por haber terminado este día y no haber ido a la santa misa. Y quizá también por ello me molestó que viniera Jorge y Olivia, porque aunque estuve continuamente insistiendo sobre la hora, mi esposo, con el afán de terminar con el trabajo del pozo, estuvo muy ocupado y terminó casi a las 8 de la noche, y para terminar con mi paciencia, la chiquilla de Olivia se orinó en la cama, en la cocina, todo manoseaba, y yo sentía que estallaba. En fin, de todo hay en esta vida. Y ya que por fin se fueron, sentí que volvía a mí un poco de tranquilidad, aunque me siento nerviosa aún.

6 de septiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Esta tarde vino el señor Enrique Araiza a invitar a mi esposo a una reunión, por lo que yo me quedé con su esposa, y ahí conocí a otras personas. Además, mi esposo me compró dos prendas muy bonitas, más tarde me llevó a hablar por teléfono con mi mamá, mi papá y mis hermanas Vicky y Estela; estoy feliz de saber que mi madre llegó con bien y que además llevó su máquina; también nos informó mi hermana que tiene planes de venir el próximo martes.

5 de septiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Esta mañana me sentí muy mal y no por ello voy a descuidar a mi esposo, el pobrecito se ve tan cansado y siento quererlo tanto que hasta soy capaz de disimular mi malestar ante él para no parecer molesta; ayúdame Señor.

4 de septiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Dios mío, temí tanto que llegara este momento en que me siento sola, y el cual, gracias a tu infinita misericordia, se fue convirtiendo, horas tras hora, en un gran remanso de paz y alivio, gracias a tu compañía. Sí, porque al irse mi madrecita, ya no tendría con quien platicar, con quien cambiar impresiones después de dos meses de compañía; pero al irse mi esposo, como de costumbre, a trabajar, encontré lo que jamás debí ni debo olvidar, que tendré siempre tu compañía, Señor, y después de ella, también la de mi hijo; gracias por ello, Señor, permíteme rogarte que cuides a mi madrecita, ayúdala a llevar su máquina, y ojalá sea tu divina voluntad que pronto venga otra vez.

2 de septiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Hoy se fueron mi papá, mi hermana y mi cuñado; cuídalos Señor para que lleguen con bien. Pero gracias a ti, se quedó mi madre con nosotros. Se murió una vaca, la cual no vendió [mi esposo] Jacobo por pagarle la mísera cantidad de $300.00 por lo que prefirió que se destazara y la repartieran; mi mamá estaba ya muy cansada por estarles ayudando.

Por la noche, fuimos a la casa de [mi cuñado] Javier a comer carne de cabeza y me da alegría al descubrir que me sentí contenta en su casa.

1 de septiembre de 1975

Seis meses antes del nacimiento.

Hoy se fue [mi hermana] Nena con los padres de mi esposo; iba muy triste, ojalá pronto se le pase. Y también otro año para que esté nuevamente con nosotros.