31 de diciembre de 1975

Tres meses antes del nacimiento.

Estuvimos en la casa de Javier y aunque me parece increíble mi reacción ante la noticia que recibí, tú sabes Señor cuánta alegría sentí al saber que Marta nuevamente será mamá, y es lógica mi alegría, ya que para mí ha sido desde que nací la dicha más grande e inexplicable desde que supe que iba a ser madre.

Más tarde cuando estuvimos todos reunidos sentía muy dentro de mi alma la alegría de Marta ya que en mucho tiempo no la veía tan feliz, es por eso que no dejaba de observarla tratando de adivinar el milagro que comienza a realizarse en ella, que no vuelva la maldad a ella.

Después cenamos muy contentos, nos dimos el abrazo y presiento que es buen augurio para un año lleno de paz y comprensión.

23 de diciembre de 1975

Tres meses antes del nacimiento.

He visto a mi madre muy ocupada, hasta me trajo de comer a la cama y me hizo un remedio con hongo de maíz, nueces de castilla y perejil, mientras mi esposo fue a ver al doctor Bravo para explicarle mi caso y la receta fue la misma a la anterior, sólo agregó una inyección cada ocho días de Gravidinona y me dijo que no me debo preocupar.

Debido a que se fueron de cacería mi esposo, mis hermanos y mi cuñado, no pude dormir hasta después de que llegaron y no me explico pero estaba sumamente nerviosa por los dolorcitos tan raros que tenía, hasta que me inyecté a las dos de la mañana la inyección que trajo mi esposo, fue un lapso de tiempo tan difícil para mí que hasta estaba molesta con mi esposo a quien no quisiera ofender siquiera con el pensamiento, pero poco después sentí una gran tranquilidad y me sentí mejor, le pedí perdón a mi esposo y me quedé dormida.

16 de diciembre de 1975

Tres meses antes del nacimiento.

Has aliviado nuestra pena porque desapareció el peligro a nuestro niño por tu bonda infinita, gracias Señor por la gran fe que has sembrado en nuestras almas y esa fe es la que nos ha transformado hasta el grado de decir, hijo mío, sé que pronto te tendré en mis brazos.

Hace diez años comencé a ser mujer y ahora creo que comienzo a ser madre y nada será comparable jamás ni será tan sublime como la misión que siento me encomiendas hoy. Porque este hijo nuestro ha logrado lo que nadie logró hasta ahora dentro de mí (soy una mujer que observa de la vida todo lo bello, maravilloso y divino que es el amor a un hijo formado por un gran amor).

10 de diciembre de 1975

Tres meses antes del nacimiento.

Es el cumpleaños más feliz de mi vida, no por tanto que recibí este día, sino porque ya con el cariño de mi esposo y con mi hijo, tengo más de lo que cualquier persona puede soñar. Y sabiendo cuánto tengo, todavía recibí de mis hermanos: de David un cenicero muy hermoso para adorno de la casa, de Arturo un hermoso juego de 24 copas, de Estela y mi compadre una chambrita blanca para mi hijo, de Chela un candelabro especial para esta temporada de navidad, de Lucha una cobijita que tejió para la cuna de nuestro hijo, de Nena, Rosita, Luisito y Vicky un juego de todo lo necesario para la higiene de nuestro hijo, además un par de biberones, de mi madrecita una bata muy linda azul, de mi esposo adorado todo el cariño que jamás mereceré, mañanitas con mariachi, una comida para los invitados que ya él tenía, además una blusa muy bonita, de Esmeralda unos aretes, de la esposa del señor Enrique Araiza una blusa. Fue un día maravilloso en el que sólo recibí cariño.