20 de febrero de 1976

Tres semanas antes del nacimiento.

Qué día más maravilloso ha sido para mí este día ya que en todos los acontecimientos del mismo han tenido todo lo positivo en mi imaginación, como si hubiesen sido creados de la poesía de lo más profundo de mi corazón; pero el más importante para mí fue que mi esposo después de tanto tiempo de no recordar por sí mismo determinada fecha me dijo que ya tenemos un año diez meses de casados y lo dijo con una poca de alegría, fue como si de pronto esas palabras despertaran en mí lo que hace tanto tiempo quedó dormido en lo más profundo de mi alma y es el de ser objeto de un poco de amor.

3 de febrero de 1976

Un mes antes del nacimiento.

Hoy sentí la necesidad, el deseo tan grande de que nuestro hijito sea un varoncito que se parezca a su padre, para que se repita en su carita, en su alma, la bondad de mi esposo, y para que a través de él se repita de generación en generación para gloria tuya.