11 de septiembre de 1979

Tres años de edad.

Esta tarde me dijeron que no querías desayunar y sólo tomaste leche y estuviste jugando con los niños en la escuelita.

Qué gusto me dio verlos y observar con qué alegría llevaron ropita a la niña* y la ponían en su cunita, y me causó gracia ver que llevaron un baberito que precisamente tú pusiste en la bolsa que trajo tu papá.

Me dijeron que no te gustó lo que hicieron de comer (como casi siempre sucede) y pediste frijoles, y ti tía Martha le preguntó a Alejandrito que si quería más, y le decías: —Qué no oyes? No puedes contestar?

Me hiciste sentir muy triste cuando ya se iban, al ver que te querías quedar conmigo. Al despedirte me dijiste que me aliviara, y que el nombre que tienes para la niña es Elena Margarita.

* El día anterior había nacido mi hermana, tercer y último hijo de mis papás.

[Ahora, de grande, recuerdo muy bien, con mucha claridad, detalles de este día; el viaje en carretera para ir a ver a mamá y a la niña, el lugar en donde paramos a que papá comiera (un lugar que ya no existe ahora, tenía paredes blancas) y los juguetes y los dulces que nos compró. Es, tal vez, mi primer recuerdo de niño; mi primer recuerdo tangible, con colores, sabores, sensaciones e imágenes.]