30 de abril de 1979

Tres años de edad.

Preguntaste por la flor que habías traído para que nos casáramos papá y yo, y la bajé de donde la había guardado, y me dijiste —mejor ponla aquí para cuando venga papá se casen, y la pusiste sobre la rejita del comedor, y cuando llegó tu papá se la diste y le dijiste de tu deseo.

También fuimos a ver al doctor de Irapuato, y al edificio donde subimos no te llevamos porque te quedaste con tu hermanito y Catalina caminando para que se distrajeran, y nos viste desde el lugar donde te encontrabas. Ya por la noche me dijiste —mamá, ¿por qué te veías tan chiquita cuando fuimos a Irapuato y por qué se desaparecieron tú y papá?

Me hiciste platicarte de Juan Diego casi 20 veces seguidas.

29 de abril de 1979

Tres años de edad.

Trajiste una rosa que sólo tenía un pétalo y me dijiste —tenga mamá, guárdela para cuando venga papá, porque yo quiero que se casen, y te dije que no nos podíamos casar otra vez porque ya nos habíamos casado, y contestaste —yo quiero que se casen otra vez. Después te dije que si tu papá se casara otra vez, si te gustaría que lo hiciera, y dijiste que sí, pero que se casara conmigo.

27 de abril de 1979

Tres años de edad.

Hoy que regresé del segundo rodaje al que asistí, me causó enorme felicidad tu recibimiento. No llegué ni siquiera a la puerta cuando me diste unos chocolates y me dijiste —tenga mamá, cómaselos, se los guardé. Después cuando entré a la cocina me diste un poco de refresco y me dijiste también —tómeselo, yo se lo guardé.

Después fuimos a caminar y te subiste al rastrojo que habían picado y desde ahí te dejaste caer, y ya cuando nos vinimos me dijiste que nos regresáramos otra vez a donde estabas jugando porque te gustaba mucho jugar ahí.

26 de abril de 1979

Tres años de edad.

No sé si te has dado cuenta de que nos hace muy felices que nos hables de Dios, y hoy que te busqué y te pregunté que dónde estabas, me dijiste que con un ángel.

25 de abril de 1979

Tres años de edad.

Mi niño adorado, cuánto has hecho hoy, cuánta felicidad has causado; este amor que desborda todo tu ser, cómo lo premiará el Señor.

Llegaste con tu tablita y en ella muchos alfileres y algunos recortes de los trazos que hago, y me dijiste —tenga mamá, hágale un vestidito a la niñita que nos va a mandar Diosito, por lo que anduviste tras de mí casi toda la tarde preguntándome si ya lo había hecho.

Antes de esto, por la mañana, entraste al comedor, y te quedaste viendo todas las palabras que había sobre el suelo, las cuales formaban una página de tu libro, y como el día de ayer no las supiste, quisiste darme una sorpresa y con gran alegría vi como poco a poco leíste casi todas las palabras, y abrazándote te dije —¿quién te dijo?, a lo que contesaste —Diosito me las dijo.

23 de abril de 1975

Tres años de edad.

Te muestras muy feliz al saber y comprender que, primero Dios, de un momento a otro, llegará tu papá. Has estado muy ocupado esta mañana, dibujaste durante tres o cuatro horas, te has mostrado muy sentimental.

22 de abril de 1979

Tres años de edad.

Has preguntado infinidad de veces por tu papá y a esa pregunta ha sido siempre la misma respuesta: que fue a ver a tu nonna, pero que pronto va a regresar, y muy triste contestas —yo iba a ir con él; a lo que te contesto que primero Dios el día de las madres papá te va a llevar.

Me llamó mucho la atención verte participar en la misa, y más aún en el momento de la consagración, que también te hincaste. El Señor lo ha permitido, ya que esta santa misa se ofreció por la completa salud de tu nonna. Alguien hizo la observación de que estás muy retrasado en tus conocimientos de acuerdo a tu edad, y le pido a Dios que me dé la sabiduría para redoblar mis esfuerzos para estimular un poco más tu inteligencia y que aprendas con más seguridad, más lucidez.

20 de abril de 1979

Tres años de edad.

Estabas muy contento Juan Jacobo, porque sabías que vendría tu nonna, y dibujaste; también hiciste letras según tú y hoy que escuchaste comentarios de que no viene, te pusiste muy triste y dijiste que tú querías que viniera tu nonna; cuando te explicamos que no vendría por estar enferma, pero que muy pronto lo haría, dijiste que entonces te llevaran con ella.

14 de abril de 1979

Tres años de edad.

Hijito, eres tan noble, se observa bajo esa carita dulce y santa. Hoy realizaste un acto que colmó de alegría mi corazón, fuiste hasta donde yo estaba lavando y me dijiste muy contento —mira mamá, Catalina me dio una naranja, y después me dijiste —¿me la volteas? Y ya que te la estabas comiendo te observé qué a gusto lo hacías, y me miraste y me dijiste —¿gusta? Tenga una mitacita, y me diste un pedacito. Después desde lejos viste a tu papá que venía en el tractor y te pusiste muy contento y dijiste —tenga mamá, guárdele a papá esta mitacita, entonces la dejé a un lado de donde lavaba y fuiste y la pusiste enmedio y dijiste —mejor aquí, para que no se vaya a caer, y cuando él llegó, se la diste.